¿Y si perdemos nuestros saberes culinarios?

En 2020, en una de esas noches que parecían iguales de uno de esos días que no parecían tener nada distinto, Verónica Tatiana Gómez Montoya, cocinera tradicional, se levantó asustada. Tenía miedo, como todos aquellos que vivimos esos días que hoy nos parecen increíbles. Sin embargo, el miedo de Verónica era puntual: si la pandemia del Covid-19 estaba acabando con las vidas de las personas mayores, ¿qué pasaría con las memorias gastronómicas de nuestra tierra? Tuvo miedo de que las mujeres cocineras, portadoras de saberes, murieran y con ellas todos los relatos culinarios que en sus mentes habitaban.
No quiso esperar a que amaneciera y comenzó a pensar, ¿qué podía hacer? Fue ese el momento en el que pensó en crear unas Escuelas Campesinas de Cocina, primero ubicadas en El Carmen de Viboral, al Oriente del departamento de Antioquia, en Colombia; luego, en cualquier lugar de nuestra región, departamento o país que tenga un vínculo con la ruralidad. Ese sueño, permanece intacto.

Comenzó a convocar mujeres que quisieran compartir sus historias y saberes alrededor de la cocina, mujeres que estuvieran interesadas en conservar las memorias gastronómicas de nuestra región, mujeres valientes que quisieran dejar un legado. La noticia no se hizo esperar y ellas comenzaron a aparecer. Todo se fue llenando de nombres: Lucila, Lucelly, Hilda, Gladys, Griselda, Carmen, Marleny, Belma, Consuelo, Dolly… vendrían muchos más; pero, lo más importante de todo fue: ¡Las Escuelas Campesinas de Cocina de El Carmen de Viboral habían nacido!
«Desde eso ya han pasado tres años y vamos a seguir creciendo para reconocer, reivindicar y divulgar los sabores y saberes de las mujeres del Oriente antioqueño y su culinaria. Queremos compartir todos estos conocimientos y reivindicar lo importante que son no solo para nuestra historia y tradición, también para la alimentación campesina y su seguridad. Con este proyecto queremos emprender un viaje de largo aliento que exprese el territorio desde lo que comemos, que es otra forma de decir: lo que somos«.
Verónica Tatiana, quien, se enamoró de la cocina gracias a su madre, Pola, a quien ha visto cocinar toda su vida y de quien, seguramente, conoceremos más en este espacio digital.

Por fortuna y lo celebramos, nuestras portadoras de sabores y sabores siguen vivas, es más, están más vivas que nunca porque con este proyecto muchos recuerdos regresaron a sus mentes y con ellos el brillo en la mirada. Durante estos tres años, las Escuelas Campesinas de Cocina han impactado la vida de más de 60 mujeres de las veredas La Palma, Samaria y El Porvenir, en El Carmen de Viboral. Además, también ha empezado a incursionar en la educación rural en escuelas y colegios donde, uniendo la pedagogía y la cocina, se busca que las mujeres y los más jóvenes intercambien conocimientos de sabores que pasan por el recuerdo, llegan al corazón y permanecen en el tiempo.
Memorias de nuestros procesos










¿Con quiénes hemos trabajado?
- Carmen
- Santuario del Alma
- Sierra muebles
- La arepa invita
- Gastronomía y territorio
- Comfama
- Cosmo Schools
- La Casa de Vero
- Pablo Restrepo y Jenny Aide García
- Edwin Gómez
- Fundación Terrícola
- Danta cocina.
- Universidad de Antioquia.

Una respuesta a “Nosotras”
Encantador proyecto. Me siento muy orgullosa de poder hacer parte, de alguna manera, de él.
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